Desalojados tras el desplome de una casa

El mal estado de una vivienda de la calle Babolé, en el Albaicín, refugio hasta hace unos años de ocupas, ha obligado a desalojar a los vecinos de la vivienda colindante. El desplome de parte de la fachada y del tejado ha obligado a cortar la calle e impedir la entrada de cuatro vecinos.

Babolé-Albaicín-desplome

Vecinos y agente de la Policía Local observan desde la placeta Cruz Verde el mal estado del edificio.

Cuatro vecinos de la calle Babolé han sido desalojados de sus casas tras el desplome de una parte de la fachada y el tejado de un inmueble abandonado que se encuentra justo en frente de sus viviendas. El desprendimiento de cascotes ha tenido lugar en una de las calles más estrechas del Albaicín sin que haya ocasionado daños personales.

El derrumbe parcial de la vivienda, que ha dejado en el aire parte de la fachada principal, ha tenido lugar sobre las 17:30 horas de la tarde del jueves, según informaron vecinos que escucharon el fuerte impacto contra el suelo de los cascotes.

Al lugar se desplazaron varios efectivos de la Policía Local que procedieron a precintar la calle a la espera de la llegada de los bomberos de Granada que, tras inspeccionar el edificio y ver la peligrosidad que entrañaba, pusieron en manos de los técnicos –arquitecto y aparejador- la decisión de cortar la calle para velar por la seguridad de vecinos y transeúntes.

El edificio siniestrado se encuentra entre la calle Quijada y la placeta de Cruz Verde, en la zona donde más se estrecha la calle Babolé, en el número 4. Se trata de una vivienda de tres pisos que fue apuntalada hace unos meses por el Ayuntamiento de Granada, quien había ordenado a su propietario que demoliera el edificio ante el peligro que suponía para la integridad de las personas.

Ninguno de los inquilinos que viven al lado, en el número 1, se encontraba en el interior de la vivienda cuando ha ocurrido el desprendimiento. Una mujer mayor y su hijo se enteraron de lo sucedido justo después de regresar de la consulta del médico. Según relataron a los bomberos habían salido de su casa un cuarto de hora antes del derrumbe. Madre e hijo y, al menos, otras dos personas, uno de ellos de nacionalidad italiana, se han visto obligados a dormir fuera de sus casas hasta que se proceda a la demolición del edificio que amenaza con desplomarse en cualquier momento.

Samuel, un joven que reside en régimen de alquiler en la placeta Cruz Verde y cuya casa se ha visto también afectada por la caída de cascotes, señalaba a GranadaiMedia que el edificio había servido de refugio a ocupas y que incluso unos rumanos se habían llevado no hace muchos días los pocos muebles que pudiera haber aprovechables. “No ha ocurrido algo peor de milagro”.

Otra vecina lamentaba que tuviera que desmoronarse la casa, con el consiguiente peligro para los vecinos, para que el área de Urbanismo tomara cartas en el asunto. “A mí me exigen tener la fachada de mi casa en condiciones pero luego ves cómo se caen las casas del alrededor sin que el Ayuntamiento haga nada”.

Hace ya unos años, el Servicio de Conservación y Ruinas del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada ordenó la adopción de medidas urgentes de seguridad por mal estado de la fachada y cubierta, que la propietaria no realizó aduciendo que existían ocupas en el edificio que impedían la intervención sobre el edificio.

Con posterioridad, los ocupas fueron desalojados y las entradas tapiadas. La última visita que giraron los técnicos municipales al edificio fue en noviembre de 2012 constatando el mal estado del inmueble, cuya fachada, inclinada como la Torre de Pisa, amenazaba ya con desplomarse en cualquier momento.

Trabajos de derribo

Las labores de demolición del edificio han empezado esta misma mañana del viernes si bien los vecinos desalojados permanecerán aún unos días sin poder acceder a sus casas. Se ha procedido a precintar no sólo la calle Babolé, el lugar donde se encuentra el edificio abandonado, sino también parte de la placeta Cruz Verde.

Las dificultades para acceder con maquinaria pesada hacen más complicado los trabajos de derribo y desescombro. Por el momento sólo se ha podido tirar abajo una parte de la fachada que se encontraba en el aire.

(3-10-2013)

¡Danos tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.