El Camarín de Santo Domingo, por dentro

El barrio del Realejo tiene en muchos de sus rincones tesoros patrimoniales cuyo «valor incalculable» está además acompañado de una belleza de auténtico impacto. Uno de ellos se esconde -es un decir- en la Iglesia de Santo Domingo, que ya es en sí una de las joyas del Barroco andaluz, en la plaza del mismo nombre. Es el Camarín de la Virgen del Rosario, una curiosísima construcción dedicada a esta imagen que tras superar el paso de los siglos se vio sometida a una profunda restauración que comenzó hace seis años, dentro del programa ‘Andalucía Barroca 2007’ de la Junta de Andalucía, que tuvo varios parones y que aún no ha concluido del todo. Sin embargo, para vecinos y turistas ya existe una opción de poder admirar las salas del Camarín de Santo Domingo gracias a la propia hermandad de la Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario.

Visitas guiadas, Camarín de Santo Domingo, Virgen del Rosario

Visita guiada al Camarín de Santo Domingo. Foto: GranadaiMedia

Esta hermandad ya organizó visitas guiadas en 2001, y ahora las recupera para volver a poner en valor esta obra. Las han retomado desde el pasado mes de junio, y ya han podido entrar más de 500 personas interesadas en su arquitectura y su arte. Los guías que explican cada una de sus salas y sus peculiaridades abren el Camarín los domingos de 17.00 a 19.30 horas, y durante julio y agosto también lo hacen los jueves de 19.00 a 21.30 horas. Estos guías voluntarios son licenciados de la propia hermandad. El coste de la visita guiada supone un donativo de dos euros, un precio con el que ayudan al mantenimiento del espacio, sus costes de agua y electricidad.

«No se conservan libros de cuentas de la época de la construcción, por lo que falta información. Debió ser un arquitecto muy culto, por la mezcla de estilos: Barroco, el rococó palaciego, los relieves neoclásicos…», explica Alejandro Corral, secretario general de la Archicofradía de la Virgen del Rosario de Granada. Se sabe que Melchor de Aguirre o José de Bada intervinieron en el proyecto, así como Pedro Pascasio de Baños.

En el fresco de ‘Chavarito’ del Papa San Pío V el pontífice aparece mirando al visitante, como si le interrumpiera la rogativa

En la sala capitular se pueden admirar dos obras de López Mezquita y de José María Rodríguez Acosta, pertenecientes a su primera época, a finales del siglo XIX. También una imagen de una Virgen de la Candelaria del siglo XVII. Y de ahí se pasa a un antecamarín, con tres arcos abiertos -como debió ser originalmente-, columnitas de mármol de Lanjarón y cúpula elíptica al estilo de la iglesia de San Carlo en las Cuatro Fuentes (Roma) de Borromini.

La sala de Lepanto contiene trabajos de Domingo Echevarría ‘Chavarito’ inspirados en el capítulo histórico de dicha batalla. Allí podemos ver a los cuatro generales o una inusual imagen de los ángeles con «doble arma» (es decir, un rosario y una lanza o un arco, por ejemplo). «Llama la atención la imagen del papa San Pio V, en la rogativa del 6 de octubre de 1571 a la Virgen del Rosario. Es por esto que se le atribuye a la virgen la victoria de Lepanto, y en la imagen el papa está  mirando al visitante, como si al entrar en esta sala estuviéramos distrayéndole o interrumpiéndole«, explica Alejandro. Al otro lado está la sala de la Inmaculada, con un gran lienzo de esta imagen y bustos relicarios del siglo XVII procedentes de la Parroquia de Santa Escolástica. Aquí el mensaje es el de la celebración de la victoria, con motivos bucólicos y ángeles músicos.

San Pío V, Chavarito, Camarín de Santo Domingo

Fresco de ‘Chavarito’ con el Papa San Pío V mirando directamente al visitante. Foto :GranadaiMedia

Y la gran joya está entre ambas. La sala de la Virgen, donde se encuentra la talla de la Virgen del Rosario, y desde la cual la misma está mirando hacia el altar mayor a través del retablo. Esta sala está fastuosamente decorada de arriba abajo con cientos de pequeños espejos, planos, curvados y esféricos, que reflejan la luz hasta la cúpula central, a varios metros de altura, con medias cúpulas y descargue sucesivo en cuatro trompas. En su origen, esta sala se iluminaba con el titileo de las llamas de las velas. Hoy ese efecto de reflejos múltiples se consiguen con luces led ubicadas en el suelo. «En esta restauración se utilizaron este tipo de luces, que ahora son muy comunes, pero que en aquel momento fue una novedad importante», remarca el secretario general de la Archicofradía.

Cada cristal y cada espejo fue limpiado con cuidado, y los que faltaban fueron repuestos con el trabajo de la Real Fábrica de Cristales de la Granja de San Ildefonso (Segovia). Bajando los ojos al suelo se encuentra una minuciosa solería de mármoles. «Para hacerse una idea, es como un trabajo artesanal parecido a la taracea, con piezas pulidas y encajadas, pero hecho en mármol», añade Alejandro. Entre los motivos relativos a la batalla de Lepanto que hay en este suelo (banderas, estandartes, armaduras), destacan, en una esquina, dos motivos masones (compás y escuadra), que probablemente fueron añadidos en alguna reparación de finales del XIX, por una logia poderosa en la ciudad.

Entre los pocos documentos informativos sobre la construcción e historia de este espacio se encuentra una placa esculpida, que marca los principales hitos. Marca el año 1628 como el de la realización de la primera vestimenta de plata de la Virgen del Rosario; en 1679 se le atribuye el milagro de la estrella -dice la leyenda que se le apareció a la talla una estrella en la frente que duró 50 días y que dio visión a una ciega y sanó a varios enfermos-; en 1727 arrancan las obras del Camarín, en 1754 se estrenó aún sin acabar, y las obras concluyeron en 1773.

Faltan restaurar los frescos, que estuvieron tapados por postizos, y arreglar el suelo de alguna de las salas

Desde el interior del templo de Santo Domingo se puede contemplar a la Virgen del Rosario dentro de su camarín, enmarcada en un inmenso retablo mayor -desde octubre de 2012-, con innumerables ángeles que culminan, en su parte superior, en una representación de su coronación -quinto misterio glorioso-. La talla además dispone de distintos juegos de ropa, con telas del siglo XIX, que la hermandad se encarga de ir variando.

¿Qué falta por restaurar? El programa ‘Andalucía Barroca’ ya está parado sin fecha de continuación. Los frescos de las paredes están realmente afectados por el paso del tiempo y por los postizos que recubrieron las pinturas originales -hasta dos en algunas partes- y que se retiraron. No se puede recuperar el fresco original, pero sí restaurar algunas formas. Y el suelo de alguna de las salas, en particular de la Sala de la Inmaculada, está afectado por debajo y necesita reestructuración. Sin embargo, esa intervención tendrá que esperar.

(25/7/2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] Archicofradía de la Virgen del Rosario ha ampliado las visitas guiadas al interior del Camarín  de Santo Domingo, una joya del Barroco hispánico. El pasado mes de junio recibieron más de 500 visitas, detalla […]

    Granada Despierta con 'tormenta' en Norte | Granada despierta

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