Pisos municipales «cerrados y olvidados»

Vecinos de Santa Adela, en la junta de distrito de febrero.

Sólo en los 10 primeros meses de 2012 cerca de 800 granadinos se quedaron sin hogar por no poder hacer frente al alquiler o la hipoteca. Mientras esta dramática realidad golpea a las familias, viviendas pagadas con el erario público permanecen “cerradas, vacías y olvidadas” en Santa Adela, lo que no solo “acelera su deterioro”, sino que se transforma en “origen de problemas”, según denuncian los vecinos de esta barriada del Zaidín.

Bien lo saben los residentes del portal 22 de la calle Santa Adela. El Ayuntamiento posee la titularidad de uno de los pisos en este bloque que, por su falta de mantenimiento, da más de un quebradero de cabeza a la comunidad, lamentan los propietarios.

Vivienda municipal en Santa Adela

Vivienda municipal situada en el 22 de Santa Adela.

El inmueble en cuestión ha permanecido meses con las ventanas abiertas, lo que ha ocasionado que se anegara con las lluvias, “provocando goteras y humedades a los vecinos de abajo”, relatan. Este “olvido” también originó la presencia de unas nada deseadas ocupas voladoras en el bloque: “Numerosas palomas entraron en la vivienda, provocando ruidos y suciedad a todos”, añaden.

No lejos de allí, en el número 1 de la calle Covadonga unos azulejos muestran un mapa del Plan de Reforma Integral de Santa Adela. El cartel, por el que los años no han pasado en balde como prueban sus desconchones, se encuentra en un piso perteneciente a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Granada (Emuvyssa). En este caso particular, se usa «ocasionalmente para celebrar reuniones» referentes al proyecto, cuentan los vecinos. El resto del tiempo permanece cerrado a cal y canto, como el resto del bloque (6 pisos), en el que solo vive una familia y se alzan varios anuncios de «se vende» y «se alquila».

“El hecho de que permanezca deshabitado ha pasado factura a su estado de conservación, un deterioro que sufrimos los bloques que compartimos patio, haciendo un flaco favor a inmuebles de por sí bastante deteriorados”, explican los propietarios de la calle paralela, Fray Hernando de Talavera.

Ante estos problemas, los vecinos de Santa Adela exigen que el Ayuntamiento incorpore al Fondo Social de Viviendas los inmuebles municipales de la barriada –tanto los nuevos aún en venta en las dos fases finalizadas, como aquellos por reconstruir en las fases pendientes del plan-, «mientras permanezca paralizado para dar así cobijo a familias necesitadas y evitar, de paso, el deterioro que sufren».

Patio compartido por vecinos de la calle Covadonga y Fray Hernando de Talavera.

Patio compartido por vecinos de la calle Covadonga y Fray Hernando de Talavera.

«¿Tiene sentido que estos pisos sigan vacíos, mientras muchas personas se han quedado en la calle por perder su hogar?», plantean los residentes, contrarios a que se siga produciendo esta «injusticia paradójica».

El equipo de gobierno se ha negado a informar a Granaimedia del número de viviendas municipales deshabitadas en Santa Adela. También el responsable de Emuvyssa en la barriada se ha cerrado a facilitar el dato a este medio. Los vecinos sospechan que la cantidad debe de ser elevada porque los bloques incluidos en la reforma integral están sujetos a una cláusula de tanteo y retracto por la que el Ayuntamiento tiene preferencia de compra: «el Consistorio se reserva el derecho de adquirirla, salvo que supere la horquilla de los 30.000 a 35.000 euros», explican los residentes.

La cláusula responde al «proceso de expropiación necesario» para la ejecución del proyecto, que contempla la demolición y posterior reconstrucción de las viviendas, indican los propietarios. De ahí que “estas casas no sirvan de aval para préstamos ni para hipotecas por este motivo”, detallan. De esta forma, el Ayuntamiento pretende proteger el plan e impedir que terceros se beneficien de viviendas de una zona de transformación social que se reconstruirá con fondos públicos.

Embargos y especulación

cocina casa calle Pingarrón

Cocina de la casa de la que fueron desahuciados Mohass y Alima.

La medida, sin embargo, no ha bastado para evitar que se especule con estas propiedades o que caigan en manos de los bancos, lamentan. Eso sucedió con el que fuera hogar de Mohass y Alima, un matrimonio del Zaidín con cinco hijos que fue desahuciado por Caja Madrid (Bankia actualmente) por dejar atrás una cuota de 600 euros de su hipoteca, recuerdan los vecinos de Santa Adela. La entidad tasó el piso, situado en la calle Pingarrón (tercera fase del plan), en 17 millones de las antiguas pesetas, “a pesar de que literalmente se cae a cachos”, denunció la pareja en su momento. Actualmente sigue vacío e inhabitado, como otros tantos del parque inmobiliario de Bankia, mientras los que fueran sus propietarios arrastran la deuda.

“¿Cómo se ha permitido que un banco se quedara con un inmueble incluido en el plan?”, se preguntan los residentes de la barriada, aún asombrados por «semejante sinsentido», ante el que el Ayuntamiento se ha quedado «de brazos cruzados».

Pese a que se desconoce el número de viviendas embargadas en Santa Adela, lo que sí es seguro –constatan los vecinos- es que la de Pingarrón no es la única “vendida a un precio muy por encima de su valor”. Los residentes esperan que, al menos, los inesperados nuevos propietarios ( las entidades financieras) no se beneficien del plan.

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(20/02/2013)

Comentarios en este artículo

  1. […] varias ocasiones: la semana pasada los vecinos exigieron respuestas con una protesta, y en febrero se analizaba la situación de estos edificios en profundidad. En la edición impresa de Ideal, hoy la concejal de Urbanismo, Isabel Nieto, responde que se […]

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  2. […] se deriven de los informes negativos de la Inspección Técnica de Edificios, dando prioridad a las zonas afectadas por procesos de renovación urbana, caso de Santa Adela, pero una vez más esta propuesta ha sido tirada por tierra por la mayoría […]

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