Las calles por barrer

La limpieza es uno de los problemas que más preocupan a los vecinos del Albaicín y Sacromonte. La situación se ve agravada con la llegada del buen tiempo y los botellones. Los vecinos piden explicaciones al Ayuntamiento y los barrenderos argumentan que, con una plantilla tan ajustada, hacen lo que pueden.

Barrendero-calderería

Un empleado de la limpieza barre en la zona de Calderería, en el bajo Albaicín.

Los vecinos están preocupados por la limpieza del Albaicín y  el Sacromonte. En los últimos meses han visto cómo las labores de barrido y baldeo de calles se han descuidado, ya no se hacen con la frecuencia de antaño. La razón hay que buscarla en la reducción de plantilla de barrenderos, a los que les resulta imposible limpiar a diario algunas zonas.

En la última Junta Municipal de Distrito, celebrada el pasado jueves, la Asociación de Vecinos del Bajo Albaicín solicitó información del plan de limpieza de las calles peatonales que quedan fueran de los itinerarios turísticos. A modo de ejemplo enumeraron una serie de calles donde la limpieza, según los vecinos, brilla por su ausencia, entre ellas Serrano, Molino de la Corteza de San Andrés, placeta Virgen del Carmen, placeta de Carvajales, Oidores, Tiña, Quijada, Aljibe de Trillo y Limón.

La empresa Inagra da prioridad a las zonas del barrio de interés turístico, como pueden ser el mirador de San Nicolás, Plaza Larga y las principales calles del Albaicín alto, donde la limpieza se hace diario; y relega a un segundo plano las calles peatonales que no aparecen en las guías turísticas. Sus vecinos tienen que esperar por lo general dos o más días para ver limpias sus calles.

En el Sacromonte, el problema se agudiza los domingos. El vicepresidente de la Asociación de Vecinos, Francisco Ballesteros, se queja de que ese día, el camino del Sacromonte, «está lleno de mugre por los efectos del botellón del fin de semana». «Llevamos desde hace un año peleando con este tema porque no se dan cuenta que la principal vía por donde acceden los turistas presenta un estado vergonzoso», denuncia.

Un barrendero que se encarga de la limpieza de una de las zonas del Albaicín, que prefiere no identificarse, reconoce que los vecinos llevan razón en sus quejas pero aclara que, con la plantilla actual, no se pueden hacer milagros. A ello añade problemas que ya son crónicos, como las cacas de perro y los botellones. «El mayor problema es nuestro, que no nos concienciamos de que no cuesta nada poner la basura en su sitio.  De las cacas de perro, qué te voy a decir. Las campañas de los vecinos no han servido para nada. La calle Beteta y Molino de la Corteza están igual….».

Molesta, y mucho, recoger los cristales de las botellas rotas en los distintos rincones donde se montan botellones. «La cosa se ha desmadrado, en cualquier punto te encuentras los restos de una celebración, no sólo en el Huerto del Carlos. Todos hemos bebido en la calle, pero no cuesta nada recoger luego la basura».

El presidente del comité de empresa de Inagra, Eduardo Aragón, argumenta que el problema de la limpieza viaria tiene que ver con la reducción de la jornada a los trabajadores eventuales, una decisión que entró en vigor a partir de enero de 2011. Aragón reconoce que la frecuencia de limpieza se ha visto reducida no sólo en el Albaicín sino también en el resto de los barrios, a excepción del centro, «la milla de oro». «Los vecinos llevan razón y están en su derecho de protestar, pero los compañeros ponen todo el empeñó posible en la limpieza. El problema es que ha habido que ajustarse al canon y al presupuesto que impuso el Ayuntamiento de Granada», concluye.

Las vecinos no entienden de prioridades. Ellos -recuerdan- también pagan impuestos.

(29-5-2012)

Comentarios en este artículo

  1. Pues así es, las callejuelas con tanto encanto, como no están en el centro de atención (a los catetos del ayuntamiento sólo les interesa lo de color «dorado»), se les está abandonado a la suerte del botellón y del excremento de perro de cuatro y dos patas. Eso sí, a la hora de venir alguien del ayuntamiento a inaugurar algo, que doblen el personal de inagra e inspectores. Para remate, la Carrera tomada por terrazas que impiden disfrutar de la calle, hacen que caigan al Darro vidrios, plásticos, papeles, y cualquier mobiliario urbano que se atreva a pasar la noche a la intemperie.

    antonio
  2. También hay algún establecimiento hostelero que absolutamente todos los días (incluso festivos) deposita sus basuras en los contenedores de la Placeta de la Concepción. Ésta no se limpia muy a menudo (baldeo ni pensarlo) pero la zona en la que se encuentra el establecimiento -la Carrera- si se limpia y se cuida.

    FRAN

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